Impa fabrica recuperada argentina
 
 

Pasamos a continuación una breve biografía de la trayectoria de la empresa argentina recuperada IMPA, y más abajo una entrevista a uno de los protagonistas en primera persona de la experiencia autogestionaria.
 

 
IMPA, Industria Metalúrgica y Plástica Argentina, es una empresa productora de aluminio que fue fundada en 1910 con capitales alemanes. Llegó a contar con plantas fabriles en Quilmes,Ciudadela y Almagro, siendo esta última sede la única que continúa en funcionamiento.
 
 
En 1946, durante el gobierno de Juán Perón, IMPA se nacionalizó, y en 1948 se incorporó a la Dirección Nacional de Industrias del Estado.
 
 
 Sin embargo, con la “Revolución Libertadora” la empresa fue intervenida por militares golpistas y en 1961 se transformó en una cooperativa por disposición de la presidencia de Frondizi. Ese mismo año, las instalaciones de Quilmes y Ciudadela se desvincularon.
 
 
Por ese entonces la sede de Almagro contaba con 400 asociados, de los cuales 43 integraban la Comisión Directiva.
 
 
En esos años IMPA llegó a ser líder en el mercado y presidió la Cámara de la Industria del Aluminio en Argentina.
 
 
 En 1997 la empresa entró en convocatoria de acreedores, ya que tenía una deuda de 8 millones de dólares, producto de las crisis económicas y de los manejos de la administración cooperativa.
 
 
No obstante, la gestión de los trabajadores logró negociar la deuda y saldarla, evitando el cierre del edificio y la venta de maquinarias.A principios de 1998 los asociados percibieron tan solo $2 semanales, lo cual impulsó en cierta medida la ocupación de la empresa.
 
 
La dirección de ese momento preparaba una estafa que consistía en llevar a IMPA a una convocatoria de acreedores, declarar la quiebra y conformar IMPA S.A., dejando en funcionamiento solamente a los sectores más rentables, con el consecuente despido de un gran número de trabajadores.
 
 
 
 
Para iniciar la producción los trabajadores de IMPA tuvieron que responder por una deuda anterior y de la cuál pagaron hasta hoy más del 50% de la misma, equivalente a $4.000.000.
 
 
En ese primer momento no contaban con materia prima y los servicios de luz, agua y gas estaban cortados. Solo se tenía coraje, rabia y la firme decisión de cambiar la historia. Fue Guillermo Robledo quién, mediante un préstamo personal obtenido de su padre, otorgó dicho capital para la compra de la primera tonelada de aluminio.
 
 
Con las condiciones descriptas anteriormente IMPA empezó a funcionar hasta que en abril de 2008 dos acreedores deciden iniciar acciones legales contra la cooperativa, argumentando la falta de voluntad de pago, lo cual es totalmente falso.
 
 
En ese momento entra en vigencia la Ley de Expropiaciones 21.499, que cede a los trabajadores la fábrica por dos años y les permite empezar a trabajar en una ley de expropiación definitiva.
 
 
A pesar de esto, en el año 2009 el juez de la causa, Héctor Hugo Vitale, decide declarar la quiebra y el desalojo de la empresa, empeorando la situación de la misma. No conforme con eso, declara inconstitucional la Ley de Expropiaciones 21.499.
 
 
 Finalmente, los trabajadores de IMPA, en articulación con otros trabajadores, vecinos y movimientos sociales, “ocupan” la planta y continúan con la producción.
 
 
 En la actualidad, a causa de la suspensión del suministro de energía eléctrica, sólo está funcionando uno de los sectores de la fábrica: el de producción e impresión de pomos de aluminio. Este corte de energía hace necesario que los trabajadores asuman el costo de un grupo electrógeno y su correspondiente consumo de gasoil, gastos que se ven reflejados en una facturación de $300.000 y un sueldo para cada uno de los trabajadores de $1400 mensuales, con jornadas de trabajo de 10 horas diarias.
 
 
Imaginemos entonces ¿Qué pasaría si se restableciera el suministro eléctrico y se contara con apoyo estatal? Apresuradamente podríamos acordar que se abrirían nuevos puestos de trabajo para satisfacer la atención de otros sectores de la producción, a la vez que se ahorraría el gasto del grupo electrógeno.
 
 
Con pocos recursos y mucho ingenio, los trabajadores han logrado desde la constitución de IMPA como empresa recuperada,conservar los puestos de trabajo, y jubilar a varios  asociados.
 
 
 Por otra parte desde 2004 funciona en IMPA un Bachillerato Popular para jóvenes y adultos con orientación en Cooperativismo; además en 2009 reabrió sus puertas el Centro Cultural, un espacio de expresión de diferentes movimientos artísticos donde  cientos de jóvenes desarrollan distintas disciplinas. 
 
 
 Los trabajadores también han impulsado la creación de un Centro de Salud Comunitario, que hoy no puede funcionar por los problemas edilicios y de presupuesto anteriormente citados.A la espera de la sanción favorable en la legislatura porteña de una Ley de Expropiación Definitiva, los trabajadores de IMPA resisten y esperan que se les permita continuar con el ambicioso proyecto de trabajar en paz, en un marco legal sin dejar de ser lo que son: Trabajadores y Productores de sus propias historias.
 
 
 

 Entrevista a Eduardo “Vasco” Murúa


La Corte Suprema ha fallado en contra de los trabajadores de IMPA
Mario Hernandez

Mario Hernandez (MH): El sábado pasado recibí el comunicado “Vamos por la ley de expropiación definitiva. Contanos de qué se trata esta iniciativa y por qué.


Eduardo Murúa (EM): Era una necesidad que teníamos pero también es cierto que nos apuró el rechazo de la Corte Suprema de Justicia al recurso en queja que habíamos interpuesto a favor de la Ley de ocupación aprobada por la Legislatura porteña. Una vez más, la Corte, como nos tiene acostumbrados, está legislando en contra del pueblo, fallando en contra de todo lo que puede ser un avance a nuestro favor. Es más, ni siquiera se ha pronunciado sobre el tema de fondo, solamente dijo que no hubo agravio y no discutió si había un conflicto federal o acerca de la necesidad de la Ley.


Esta situación nos obliga a sacar una nueva Ley en la Legislatura porteña que ya fue presentada por Delia Bisutti y otros legisladores de todos los bloques, así que trabajaremos en esto en lo que queda de octubre y todo noviembre.


MH: A pesar de este contratiempo, las actividades de IMPA no se detienen. El próximo martes se desarrollará un “Seminario Abierto Internacional sobre movimientos sociales, educación popular, pensamiento crítico e historia latinoamericana” y el 9 de noviembre han sido seleccionados para “La Noche de los museos”.


EM: Un grupo de investigadores populares junto a los movimientos sociales de América Latina nos estaremos juntando para discutir los nuevos paradigmas. Hace falta una elaboración teórica sobre lo que estuvieron haciendo los movimientos sociales y los intelectuales. Necesitamos producir conocimiento. Esa es la convocatoria para el martes 29.


MH: Es un Seminario que organizan con la Universidad Nacional de Luján.


EM: También de Brasil y México.


MH: Estuve chusmeando que estará Martins de Brasil que es un referente intelectual muy importante. Pienso acercarme el martes por la mañana. Hay otros nombres de peso. Creo que va a ser un debate importante sobre un tema que se viene instalando con fuerza como lo es el de la educación popular que en IMPA ocupa un lugar importante con el Bachillerato con 250 alumnos y la Universidad de los Trabajadores que comenzó sus actividades curriculares este año.


EM: Con cuatro Profesorados.


MH: Y en la “Noche de los Museos” ¿qué piensan mostrar?


EM: IMPA hace seis meses que se planteó hacer el “Museo de la Industria” dentro de la fábrica, desde la visión de los trabajadores. Tené en cuenta que IMPA tiene 80 años y atravesó todas las etapas de la industria nacional y cruzando también la historia del movimiento obrero. Un museo vivo en una fábrica viva que puede denunciar desde su historia, de lo que le pasó a IMPA y a nuestro país, el crecimiento, el Estado industrialista, la dictadura, el decaimiento de la industria, etc. IMPA sufre todas esas etapas y queríamos desde ahí armar el Museo. Esto es lo que vamos a mostrar el 9 de noviembre. IMPA, su historia, sus conflictos y los trabajadores paralelamente al proceso a nivel internacional.


Tenemos grandes problemas para renovar nuestras plantas




MH: Sé que estuviste invitado en Italia por un incipiente movimiento de recuperación de fábricas por sus trabajadores en ese país. ¿Qué viste y qué importancia tiene para ellos el movimiento de fábricas recuperadas argentino?


EM: Italia está pasando por un proceso de crisis, de relocalización de fábricas, hay un pueblo y una clase trabajadora muy preocupados por eso. En ese marco el proceso argentino es muy importante para ellos que tienen problemas de desempleo y cierre de fábricas. Estuvimos en varias donde participan muchos trabajadores y estudiantes, algunos intelectuales y pocos políticos. La experiencia argentina se escucha con mucha atención, el método de ocupar las fábricas y ponerlas a producir.

Vimos que hay un conflicto institucional muy importante, con un descreimiento muy fuerte hacia la clase política. Todavía tienen algunos recursos pero se están comiendo los ahorros. Están muy preocupados porque sienten que la crisis va a seguir. Ya hay algunas fábricas ocupadas pero todavía sin producir. Lo que detiene el proceso es que todavía cuentan con algunos subsidios estatales.


MH: Todavía queda algo de Estado benefactor.


EM: Cobran por dos años el 70% del salario en caso de despido. Yo les decía que es importante seguir cobrando el subsidio y aprovecharlo para comenzar a producir. Las leyes en Italia son mejores que en nuestro país. Hay una Ley Márcora que permite que en las empresas quebradas los trabajadores se organicen en cooperativas y pidan un crédito para comprar la fábrica y seguir produciendo.


MH: Estuve en Montevideo acompañando una delegación de políticos haitianos que se reunieron con autoridades uruguayas para solicitar el retiro de sus tropas de Haití.


EM: ¿Hay soldados uruguayos en Haití?


MH: También brasileros y argentinos.


EM: Lo sabía, pero no el caso uruguayo.


MH: Tienen un despelote bárbaro porque fueron acusados por la violación de menores. Hay un caso muy resonante. Estuvimos conversando el tema con el canciller Almagro.


EM: Es una vergüenza porque convengamos que en definitiva los maneja EE. UU.


MH: El senador Möise y Henry Boisrolin señalaban que si las tropas de ocupación fueran norteamericanas el levantamiento popular ya habría ocurrido. De todos modos, en los últimos días hubo manifestaciones importantes contra el presidente Martelly. En Uruguay me enteré que fue el tercer candidato más votado, pero como a la Embajada de EE. UU. no le gustaron los dos primeros, sacaron un comunicado desconociendo los resultados de la Corte Electoral haitiana y pusieron como presidente a Martelly que además es ciudadano norteamericano.


Pero volvamos al tema que quería comentarte. En Uruguay, el Banco de la República, destina el 30% de sus ganancias a proyectos autogestivos. ¿Lo sabías? Porque acá estamos peleando por una Ley que cuando sale favorable a los trabajadores sino la veta Mauricio Macri lo hace la justicia.
Estuve con una vieja amiga que a partir del cierre de la fábrica donde trabajaba su marido, junto con otros 25 compañeros, han creado una cooperativa para fabricar fideos. Una pequeña fábrica que ha recibido los créditos que otorga el Banco de la República. Me aclaraban que no se trata de una Ley sino una suerte de Decreto, por eso la preocupación es qué va a pasar cuando cambie el gobierno. Como nos pasa a nosotros con varias resoluciones favorables a los trabajadores que están pegadas con plasticola.


Me pareció muy interesante esta iniciativa del gobierno del Frente Amplio que destina parte de las ganancias de lo que sería el Banco de la Nación uruguayo a este tipo de proyectos autogestivos.


EM: Es lo que necesitamos nosotros. Hace mucho que estamos reclamando la creación de un fondo de capital de trabajo para la reconversión tecnológica de nuestras empresas. Es una lástima que no lo hayamos conseguido y al mismo tiempo es una autocrítica que nos tenemos que hacer los trabajadores de las empresas recuperadas por no tener la capacidad suficiente de movilización y presión. Hicimos muy bien la tarea de recuperar las fábricas pero después nos quedamos en la pelea política. Aunque reclamamos no tenemos la fuerza suficiente para conseguirlo. Es un tema.

Yo estuve recorriendo varias fábricas en Tandil, Impropar, Amanecer y todas tienen problemas. En IMPA tenemos problemas judiciales pero estamos bien en lo económico. No es el caso de la mayoría de las empresas recuperadas. Si no logramos torcer la mano del Estado y que haya políticas públicas muy firmes hacia el sector, la continuidad se hace muy difícil.


MH: Días atrás comentaba el caso de Zanón que necesita renovar su maquinaria a pesar que en su momento era una de las empresas más avanzadas del sector.


EM: Debe tener 30 años de antigüedad pero el resto tienen 60.


MH: ¿La seguimos el martes en IMPA?


EM: Con mucho gusto, de todos modos, seguimos atentos y vigilantes. Nosotros tenemos toda la voluntad de solucionar nuestra situación. Lo venimos proponiendo desde 2008. Si el Juez en vez de declarar la Ley inconstitucional le hubiera declarado el juicio a la Ciudad de Buenos Aires ya estaría en condiciones de pensar cómo repartir entre los acreedores el pago que la Ciudad tenía que hacer por la expropiación. Mientras tanto vamos por una nueva Ley. Te mando el petitorio para que lo divulgues.





PETITORIO POR LA LEY DE
EXPROPIACIÓN DEFINITIVA DE IMPA


Desde hace ya 15 años, luego de su recuperación, IMPA ha sido más que una empresa procesadora de aluminio. Primera empresa recuperada por sus trabajadores, desde sus inicios tuvo en su proyecto político la apertura a la comunidad, bajo el lema Ocupar, resistir y producir, y apostando a la conjunción de la Lucha, Trabajo y Cultura, abriendo las puertas de la fábrica al armado de un Centro Cultural, a un Bachillerato Popular de Jóvenes y Adultos, a una primaria popular de Jóvenes y Adultos, a un canal de televisión comunitario, a un Centro de Salud Comunitario, a una Cooperativa de diseño, a una Universidad de los Trabajadores, que recientemente abrió sus Profesorados de Educación Popular, a un Taller de Comunicación Popular, a un Museo, a una Radio comunitaria.


Emblema de la recuperación de empresas, por esto mismo ha sufrido más que ninguna otra recuperada los embates por parte de la Justicia. Ahora, nuevamente se vuelve a poner en cuestión que IMPA pertenece a sus trabajadores de la fábrica, a sus trabajadores de la educación, a sus trabajadores de la cultura.


Por eso, hoy más que nunca es momento de pelear por una LEY DE EXPROPIACIÓN DEFINITIVA para IMPA, hoy más que nunca llamamos a todas las organizaciones sociales, a todos los compañeros de lucha, a apoyar esta pelea por dicha ley, que es en beneficio del conjunto de nuestro pueblo. Porque si nos mantenemos en estado de alerta, porque si nos organizamos, NO PASARÁN.

 En un contexto de desamparo gubernamental, sindical y jurídico, los trabajadores de IMPA junto a diferentes militantes políticos y sociales decidieron en una Asamblea conjunta integrada por más de 150 asociados expulsar a la Comisión Directiva e ingresar a la empresa para conservar los puestos de trabajo, y evitar que se concretara el vaciamiento definitivo de la Cooperativa.